¡Dale caña a tu cerebro!

Vale, cerebro a tope. Has estado dándolo todo: currando, resolviendo movidas, machacándote en el gym… un no parar. Pero te noto un pelín freído, ¿a que sí?

Normal, shur.

Hasta la máquina más chula necesita un reset de vez en cuando. Y ahí es donde entra el rollo del downstate.

Piensa en tu cabeza como una discoteca pijo con 86 mil millones de neuronas dándolo todo. Las notas son las señales eléctricas que se mandan entre ellas, creando esas ondas cerebrales que te zumban ahí arriba. Cuando estás despierto, el ritmo es cañero, como un temazo de electrónica a 200 pulsaciones por minuto.

Pero a la hora de dormir profundo, las cosas cambian. Las neuronas bajan el pistón y se ponen a tocar todas al unísono, a un ritmo de 0 a 4 hertzios. Flipa, ¿eh? Es como si toda la discoteca se uniera para tocar la misma nota durante medio segundo (lo llaman upstate). Y luego, ¡silencio absoluto! Medio segundo a cero hertzios, con las neuronas en plan «modo avión» (eso es el downstate).

Puede sonar chungo, pero es lo que necesita tu coco para petarlo al día siguiente. Es como darle un reset total, un momento de paz absoluta para que se recargue a tope. Mola, ¿verdad? Pero no te flipes, que ese estado de muerte cerebral solo dura medio segundito. Luego, las neuronas vuelven a la carga y repiten el ciclo una y otra vez: a tope, descanso, a tope, descanso.

Y aquí viene la magia: todas las movidas de tu cuerpo siguen este mismo patrón. Del corazón al metabolismo, pasando por los nervios y el sueño, todo funciona a base de darlo todo y luego tomarse un respiro para volver con las pilas cargadas.

Por eso, mola tanto conocer el downstate. Si aprendes a aprovecharlo, te sentirás con más energía, menos estresado y con un pepinazo general que te dejará flipando. ¿Y cómo hacerlo? Pues sigue leyendo, que ahí viene lo bueno…

Pasos de acción para dominar el downstate

Vale, ya sabes que tu cuerpo necesita esos descansos a tope. Pero, ¿cómo implementarlo en tu ajetreada vida? Tranqui, que te lo pongo fácil:

  • Prioriza el sueño: Lo primero y básico. Busca tu ritmo y duerme las horas que te tocan. No te flipes con el móvil en la cama, que la luz azul te chafa el downstate neuronal.
  • Desconecta: Deja el móvil y el ordenador aparcados un rato antes de acostarte. Leer un libro, meditar o darte un baño relajante son opciones top para inducir el downstate mental.
  • Muévete con cabeza: El ejercicio físico es clave, pero no te pases. Un exceso de caña puede alterar tu downstate nocturno. Busca actividades relajantes como yoga o pilates antes de dormir.
  • Come para recuperarte: Cuida tu alimentación. Evita las comidas pesadas antes de acostarte y prioriza alimentos que favorezcan el sueño.
  • Crea rutinas: Establece horarios fijos para dormir y despertarte, incluso los fines de semana. La constancia es clave para regular tu downstate natural.

Aplicando estos tips, te convertirás en un maestro del downstate. Y ya sabes, un cerebro descansado es un cerebro que lo parte. ¡Dale caña!

  • Estado activo (upstate): Refleja el período de alta actividad neuronal.
  • Estado inactivo o estado de reposo (downstate): Indica el período de baja actividad neuronal.

En neurociencia, los términos «downstate» y «upstate» se utilizan para describir los diferentes estados de actividad eléctrica de las neuronas, particularmente en el contexto del sueño y la actividad cortical.

  1. Upstate: Este es un estado en el que las neuronas están más activas. Durante el «upstate», las neuronas presentan un nivel más alto de despolarización, lo que significa que están más propensas a disparar potenciales de acción. Este estado se asocia con períodos de alta actividad sináptica y mayor comunicación entre las neuronas.
  2. Downstate: En contraste, el «downstate» es un estado de menor actividad neuronal. Las neuronas están hiperpolarizadas, lo que significa que tienen menos probabilidades de disparar potenciales de acción. Este estado se asocia con períodos de menor actividad sináptica y descanso neuronal.

Ejemplo:

«Durante el sueño profundo, el cerebro alterna entre estados de actividad (estado activo) y de inactividad (estado de reposo). En el estado activo, las neuronas se encuentran altamente despolarizadas y listas para disparar, facilitando la comunicación sináptica. En cambio, en el estado de reposo, las neuronas están hiperpolarizadas, reduciendo su actividad y permitiendo un descanso neuronal esencial para la consolidación de la memoria y la recuperación cerebral.»